“Era como tener delante de la cámara a Victoria Kent o Clara Campoamor”, resumió la directora Oliva Acosta en el estreno del documental Las Constituyentes, un trabajo imprescindible sobre la labor de las políticas pioneras de esta democracia. Fueron 27, entre diputadas y senadoras. María Izquierdo, por ejemplo, trabajó por la amnistía de los maestros republicanos. “Se la gané a Clavero, el ministro, a pulso propio, por interpelaciones, insistiendo mucho”, sostiene en la cinta. Ana María Ruiz Tagle peleó por el empleo y la igualdad salarial. Mercedes Moll se empeñó en que las mujeres pudieran ser militares. Maria Dolors Calvet luchó para sacar de la cárcel a quienes habían abortado. “Y había procesadas por anticonceptivos”, añade. “Al final se quedó en una batalla ridícula por parte de la derecha, del sector que se oponía al uso de los anticonceptivos. Yo le decía a los señores: pero si usted no lo va a tomar, ¿por qué se opone? Es como lo del aborto, oiga, ¿usted va a abortar? ¿Entonces por qué tiene usted que opinar de todo y mandar en todo?”, pregunta María Dolores Pelayo, que creó los centros de planificación familiar. Carlota Bustelo, impulsora de todas esas guerras, se bajó incluso de las listas del PSOE porque pensaba que al partido le interesaban un pimiento las mujeres.

Fueron las que dijeron que no iban a dar las gracias por haber adquirido unos derechos, logrados en la II República, que el franquismo les había arrebatado. Fueron las que hicieron que la democracia fuese más democrática. Fueron muchas cosas. Pero quizá alguna convenga recordarla hoy más que nunca: fueron las que se salieron del hemiciclo cuando hubo que votar el artículo machista de la Constitución, esta Constitución –aún vigente– sobre la sucesión al trono. Feliz 14 de abril.

*En la foto, Asunción Cruañes, una de las 27 constituyentes durante el rodaje.

Anuncios