-¿Me admiraba usted mucho?, preguntó el presidente.

-Usted era mi modelo, le consideraba un enemigo acérrimo del alcohol, observó Arquíloco tímidamente.

-Eso me lo inventó la prensa, murmuró el presidente. Como el Gobierno está haciendo una campaña contra el alcoholismo, siempre me fotografían con un vaso de leche.

-También decían que en el plano moral era usted severísimo.

-Es solo una idea de la Asociación de Mujeres. ¿Es usted abstemio?

-Y vegetariano.

-¿Y ahora está bebiendo champagne y comiendo pollo?

-Ya no tengo ideales.

-Lo siento.

-Son todos unos hipócritas.

Griego busca griega, Friedrich Dürrenmatt

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