Una reflexión sobre las elecciones andaluzas de la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC) de Sevilla. Ella también es iglesia.

“El próximo 25 de Marzo se celebran elecciones para diputados en el Parlamento de Andalucía, que elegirán al Presidente de la Junta, y éste nombrará Gobierno. El ambiente con el que nos acercamos a estas elecciones no se diferencia mucho del de anteriores elecciones: desapego de la política por gran parte de los ciudadanos; el resultado se percibe como establecido; muchos piensan que da igual lo que se vote o se preguntan para qué votar; la crisis económica, social, cultural… marcan este ambiente. Una crisis moral también: la rentabilidad se valora por encima de la persona y el bien común; hay episodios de corrupción de empresarios y responsables públicos.

En este contexto la HOAC, como movimiento eclesial en el mundo obrero y del trabajo proponemos una apuesta clara: los trabajadores pobres, los excluidos o en riesgo de serlo, deben ser el referente y la causa de cualquier propuesta política, y de las decisiones sobre el voto. La Iglesia propone que “El primer capital que se ha de salvaguardar y valorar es el hombre, la persona en su integridad” (nº25 de la carta “Caritas in veritate”, Benedicto XVI).

Partimos de la actualidad y vitalidad de la parábola del buen samaritano (Lc 10, 30-35). Es el momento de compadecerse, de montar en nuestras “cabalgaduras” a los que “han sido arrojados a las cunetas”; de “hacerse cargo, cargar y encargarse de la realidad” que viven los pobres, y con ellos, los trabajadores que se encaminan a la pobreza y exclusión. Hemos de rechazar decisiones que aumenten la exclusión.

Cada uno tenemos nuestra responsabilidad de valorar qué propuestas, qué iniciativas concretas priorizan el mercado por encima de la persona, los intereses egoístas por encima del bien común, o al contrario; y así elegir el proyecto político que, en conjunto, menos se aleje en lo práctico de tener a la persona en el centro. La participación en lo público no se ha de limitar al voto cada dos o cuatro años, siempre es tiempo de participar y aportar un compromiso por el bien común y la justicia. Pero nuestro voto tiene repercusión en las prioridades de acción del futuro Parlamento y Gobierno de Andalucía, y por tanto, en la vida de muchas personas. Ahora podemos mostrar nuestra voluntad, en una democracia muy imperfecta, cierto es, pero que desde nuestro compromiso podremos modificar o perfeccionar.

Por todo ello, la HOAC de Sevilla, para valorar las distintas propuestas políticas en Andalucía y decidir el voto, propone que nos preguntemos: las fuerzas políticas, primero, qué plantean y segundo cómo están actuando de hecho, en estas cuestiones fundamentales para el mundo obrero y los pobres:

1. ¿Dan prioridad, con hechos, a la erradicación de la pobreza en Andalucía?
¿Dan prioridad a las necesidades sociales o bien a los grupos con gran poder
económico? ¿Y a una creación de empleo decente, a promover en Andalucía
empresas de una economía real (no a la especulación), a las empresas
cooperativas y de economía social? ¿qué proponen hacer desde la
administración andaluza, para combatir los accidentes y enfermedades en el
trabajo, que causan muerte, dolor y pobreza?

2. ¿Qué leyes laborales proponen, han aplicado o están aplicando? Hemos de
preguntarnos si la reforma laboral actual, en vigor, y las anteriores, van contra
“El respeto a la dignidad del trabajo, vinculado a la dignidad de la persona, es y
debe ser el criterio central de una economía orientada por una ética amiga de
la persona” (Carta “Caritas in veritate”, nº 45, de Benedicto XVI) (Ver nuestra posición en “Comunicado de la JOC y la HOAC ante la nueva reforma laboral”).

3. ¿Qué propuesta y práctica real tiene cada fuerza política de gasto público y de impuestos?
-¿Dónde deciden ahorrar y recortar el gasto en Andalucía, en salud, educación,
dependencia, vivienda, o en cargos públicos y suntuarios?
-Para ingresos públicos, esto es, en impuestos, ¿qué hacer? ¿Que paguen
menos impuestos las rentas más altas, los beneficios de grandes empresas y la
banca, como en las últimas décadas? ¿O unos impuestos más equitativos, que
distribuyan y así la Comunidad de Andalucía tenga recursos para necesidades
sociales?, ¿Qué medidas para avanzar en pensiones dignas y justas?

4. ¿Qué proponen y hacen para promover en la práctica los derechos familiares
de las personas y los derechos sociales de las familias? ¿Hay en la práctica un
apoyo a las familias, con unos impuestos justos, un trabajo decente que no
rompa la familia, derecho a vivienda; o es retórica defensa de la familia?

5. ¿Cómo se plantea promover que la producción y la economía cuide el medio
ambiente, tengamos un consumo más humano, y no el consumismo que
devora los recursos? ¿Podremos ser solidarios con los que viene después y
cuidar la Creación?

6. ¿Qué proponen y hacen para tener en Andalucía unas instituciones
transparentes, combatir la corrupción, que la gente común participe en las
decisiones, una formación cívica, que la representación se corresponda con la
proporción de votos? Para una democracia más auténtica.

Se trata de poner en primer lugar a las personas, en especial los trabajadores pobres, excluidos y los que van entrando en la pobreza como efecto de la crisis, de la acción de los poderes económicos y de algunas de las medidas que se han ido adoptando”.

Sevilla, 16 marzo 2012
Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC) de Sevilla. Comisión Diocesana

 

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